Ibiza nunca deja de sorprender. Está bañada por el manto de la constante evolución y movimiento. Por muchas veces que la repitas como destino, siempre tiene algo nuevo para ofrecerte. Hoteles, restaurantes, terrazas… Momentos únicos que, aunque quisiéramos, nunca podríamos repetir de la misma forma. En este continuo devenir de la isla que no conoce el fin del día, encontramos uno de los mejores restaurantes de Ibiza: Lobito de Mar Ibiza, del Grupo Dani García.
Una ubicación con promesa



Su sola ubicación revela que el paso por Lobito de Mar Ibiza no es una velada más, sino una de esas que se recuerdan y cuentas a tus amistades. Está situado junto a The Unexpected Ibiza Hotel, dentro del hub gastronómico The Site Ibiza. Bajo este nombre, se lleva adelante un ambicioso proyecto de Palladium Hotel Group, que engloba hospitalidad de lujo y gastronomía de primer nivel. Al elegir este destino como parte de las vacaciones, el verano adquiere otra connotación y cada momento del día se vive en una mesa dispuesta para ello.
Las horas del reloj no pasan con minutos y horas, sino con sabores diferentes y propósitos que mutan de un restaurante a otro. Lobito de Mar Ibiza dialoga con la marcada esencia gastronómica de Ibiza con un lenguaje propio, que entiende el verano desde una mirada fresca, relajada y profundamente conectada con el Mediterráneo.
Esencia playera, espacios llenos de luz

El ambiente se desenvuelve en una esencia playera clara, con una estética luminosa y natural. Se siente el aire ibicenco de rincón a rincón, al ritmo de una cocina que se mueve entre arroces, frituras, mariscos y platos para compartir. Pasar un tiempo allí o ‘probar la experiencia’ se traduce en un momento chiringuito en toda regla, pero con el toque elevado que caracteriza la marca Lobito de Mar. Una manera distinta de entender el Mediterráneo, que comienza por el producto y su sencillez. Entendiendo cómo se comporta cada ingrediente que llega a la mesa, la atmósfera ibicenca se incorpora con fluidez.
Recordemos que Lobito de Mar surgió de la inspiración de los chiringuitos del sur de España. Entrar en cualquiera de sus locales significa teletransportarse a la brisa marina y los sabores de mar. Sin embargo, hasta ahora la marca lo había hecho lejos de la orilla. Algo que tiene doble mérito. Ahora vuelve a brillar con este concepto desde un lugar más cómodo, ya consolidado, a un paso de la arena de la isla, tumbonas frente al agua, una terraza abierta al paisaje y una sobremesa que no entiende de horarios.
Una carta con corazón y un propósito claro



Lobito de Mar Ibiza lleva a la isla una forma desenfada de entender la cocina de mar, sin grandes aspavientos. Se deleita en lo simple, lo que nos hace sonreír y dar gracias. Continúa con el mismo concepto gastronómico que lo hizo triunfar en sus inicios, congregando una carta centrada en producto de mar, arroces, frituras y pescados de lonja. En su cocina, el tiempo se disipa aunando en mismo espacio tradición, técnica y un espíritu mediterráneo marcado. Con los clásicos de siempre, conviven elaboraciones creadas en específico para la sucursal de Ibiza, haciendo que la experiencia sea aún más auténtica y sentida.
Platos puramente ibicencos
La ensalada de tomate ibicenco con crostes, jugo de aceituna y albahaca, es uno de los entrantes más destacados, al igual que el calamar a la brasa con sobrasada ibicenca; la rotja, uno de los pescados más representativos del recetario pitiuso, o la gamba roja de Ibiza, disponible en distintas elaboraciones que ponen el foco en la calidad del producto. La langosta de la isla añade un punto de equilibrio entre exclusividad y sensación de pertenencia con el entorno, sin perder la identidad propia de la casa.

Los arroces siguen siendo una de las señas de identidad de Lobito de Mar. También incorporan sabores insignia de Ibiza, como el arroz seco de pescado de roca, sepia y patata ibicenca, el arroz negro de rape y calamar de la isla o la fideuá negra de pulpo a la brasa y sobrasada. Todos estos platos han sido concebidos para que lleguen a la mesa y se hagan dueños de la atención, para compartir con quien tienes al lado y os maravilléis juntos de lo que el Mediterráneo puede dar en silencio.
El ritmo del día se vive desacelerado, entre otras maravillas culinarias, como el carpaccio de chuletón de atún, el tartar dúo de ventresca y descargamento, el guacamole preparado en mesa con gambas cristal crujientes o la ensaladilla de anguila ahumada y piparra. Los pescados de lonja a la brasa, como el rodaballo salvaje o la lubina, completan la carta, con claros guiños al vínculo de la marca con Marbella y Madrid.
Como broche de oro, la carta tiene la sección “pesca del día“, que varía todos los días, en función de la oferta de la lonja. Lobito de Mar siempre será Lobito de Mar, aunque no se puede negar que en Ibiza ha encontrado una nueva forma de manifestarse y agasajar.
Chiringuito elegante, con una propuesta non-stop de lujo

En el aire se respira ambiente de chiringuito, desde una reinterpretación sofisticada del litoral andaluz. Su cocina non-stop invita a dejarse encantar con sabores nuevos desde el mediodía hasta la cena, pasando por estados de ánimo que ni siquiera conocías de ti mismo. La magia de una isla vibrante con la evocadora tradición de los chiringuitos andaluces. Frescos, dinámicos. Alegres, especiales. La propuesta de Lobito de Mar Ibiza es informal en apariencia, pero minuciosamente estudiada para que la experiencia se recuerde.
Nada sale de la cocina antes de tiempo o llega a la mesa con una temperatura que no es la correcta. Desde su nueva ubicación, Dani García sigue homenajeando la memoria andaluza, abierta al mundo y en Ibiza está el escaparate perfecto.
Un punto de encuentro ineludible, donde el lujo, la creatividad y la excelencia gastronómica se encuentran en perfecta armonía.
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