Agosto marca el punto álgido de la temporada en Ibiza. Los días se alargan, los atardeceres llegan cada vez más tarde y la isla cambia de ritmo a medida que avanza la tarde. En la marina, restaurantes, terrazas y espacios frente al mar se convierten en parte del paisaje de las largas noches de verano. En el corazón de Ibiza Marina, Zuma Ibiza disfruta de una ubicación privilegiada frente al Mediterráneo, con vistas a la silueta histórica de Dalt Vila. Cuando comienza a caer el sol, la luz transforma poco a poco la marina y también el ambiente del restaurante, dando paso de forma natural a la noche.
Una propuesta nipona que eleva la esencia ibicenca

Alrededor de la mesa, la propuesta de cocina japonesa contemporánea de Zuma acompaña este momento con algunos de sus platos más representativos, como el bacalao negro marinado en miso y envuelto en hoja de hoba, el baby chicken marinado en miso de cebada o el solomillo de ternera picante con sésamo, chile rojo y soja dulce. Una selección que refleja el juego de sabores, texturas y técnicas que caracteriza la interpretación contemporánea de la cocina japonesa de Zuma.
A medida que desaparece la luz del día, los cocktails pasan a formar parte de la experiencia, acompañando las vistas panorámicas sobre el Mediterráneo. El restaurante evoluciona al ritmo de la isla, desde la calma del atardecer hasta la energía de la noche, con la música, la gastronomía y los cocktails como protagonistas frente a la marina y Dalt Vila. Durante el mes de agosto, , con el paisaje de Ibiza como telón de fondo desde el atardecer hasta la noche.
Zuma Ibiza: la mesa más cotizada, verano tras verano



Si hay algo que caracteriza a Ibiza es que cada año tiene aperturas que rozan la perfección. Emplazamientos únicos frente al mar, propuestas innovadoras y cartas que parecen de ciencia ficción. En este contexto, es complicado lograr una reputación tan alta que justifique volver verano tras verano. Porque siempre está el sentimiento de querer conocer algo nuevo. Pero Zuma no es un restaurante que se deja de lado cuando lo has probado una vez, sino una date que se repite cuando quieres pasar momentos amenos y construir recuerdos sin límite de horario. Llegas por sus vistas y su carta, para ver ‘qué se cuece’ por allí, pero la realidad es que te quedas por cómo te sientes.
Su servicio es atento y discreto. Tiene claro cómo anticiparse a las necesidades el cliente, sin invadirlo. Una puntillosa capacidad especialmente valorada en el mundo de la gastronomía de lujo. Su extraordinaria combinación entre profesionalidad, cercanía y cuidado por el detalle, trasladan la sensación de que estás en un restaurante hacia un lado, para imponer a Zuma Ibiza como destino en sí mismo.
Organiza tus experiencias y viajes a medida con ventajas exclusivas junto a






