¿Sientes que tu relación está apagada? ¿Te aburre la rutina? Hay parejas que fracasan y no es por falta de amor, sino por falta de ideas. Pasa el tiempo y, con él, se pierden las ganas de hacer cosas diferentes, tanto en la intimidad como en la vida cotidiana. Si te encuentras en la meseta de tu relación, pero todavía crees que existe salvación, aquí te dejamos 5 ideas para reavivar la llama. Volveréis a estar pegados todo el día, con ganas de hacer miles de planes juntos y disfrutar de vuestros encuentros más románticos y ardientes.
Abrir la pareja puede ser una opción
Las parejas no siempre están en el mismo punto. Hay instantes de mucho fuego y otros en los que pareciera que la persona que tienes al lado es un completo desconocido/a. Para recuperar esa magia del principio, puede que una opción viable sea el swinging. Es decir, más allá de la pareja que habéis conformado en la que lo más importante es veros felices el uno al otro, podéis compartir la intimidad con otras personas.

Se diferencia del poliamor en el sentido de que las personas que hacen el swing deben evitar establecer vínculos emocionales. Solo se reúnen con otros individuos para satisfacer sus deseos, separando el amor del deseo. Ser liberal o no en la pareja es algo personal y nadie debería exigirlo ni imponerlo. Sin embargo, aunque muchos todavía tienen sus reticencias, practicar swinging puede ser lo que vuestra relación necesita para resurgir de las cenizas.
Si finalmente decidís probar “a ver qué pasa”, usar un sitio de citas para parejas libertinas es el primer paso para empezar a conocer gente que quiera hacer lo mismo y tenga los límites claros.
La relación amorosa se alimenta de los pequeños detalles
Conseguir que tu relación amorosa funcione en la intimidad hará que ganes mucho terreno, pero no es lo único que puedes y debes hacer para reavivar la llama. Los romances más sólidos se alimentan de los pequeños detalles: ir a cenar a restaurantes románticos, tener presente el Día de San Valentín, pasear, ver una serie juntos… Demostrarle a esa persona que nos importa, que pensamos en ella y hacer que cada segundo juntos merezca la pena.
Recuerda que no debe ser una obligación, sino un placer. Si el problema no es la voluntad, sino la falta de ideas, puedes buscar en internet tips para regalar, lugares románticos para sorprender en el lugar donde vives o preguntar a sus amigos/as.

Cultiva el romanticismo y la pasión
El factor sorpresa es crucial para que una relación funcione por más tiempo. Saber siempre lo que va a decir, lo que piensa o lo que va a hacer la persona que tenemos a nuestro lado no implica ningún misterio. Hace que se pierda la magia y, lo que es peor, el deseo. Sorprende a tu pareja con una conversación subida de tono, cumple sus fantasías en el momento menos pensado o prepara el desayuno después de un encuentro hot. El romanticismo y la pasión son conceptos que puedes unir a tu favor para crear una sinergia perfecta.
Cena a la luz de la vela, mensajes cariñosos, fotos eróticas… Siembra deseo y recogerás pasión.

Deja el teléfono móvil de lado
El teléfono puede llegar a ser muy útil para mantener comunicado/a o incluso trabajar, pero también puede convertirse en el mayor enemigo de tu relación. Hay una tendencia extendida, y a veces inconsciente, de otorgar una mayor prioridad a las redes sociales que a las personas que tenemos enfrente. Para que la pasión esté presente en cada uno de vuestros encuentros, deja el móvil a un lado y vive al máximo el tiempo con tu pareja.
Pregúntale cómo le ha ido el día, expresad vuestros sentimientos y disfrutad de una velada agradable. No fuerces las cosas, si ves que no hay nada de qué hablar, simplemente podéis ver algo juntos sin distracciones, buscar parejas libertinas en internet para probar cosas nuevas (en este caso sí podríais usar el teléfono juntos) o tener un momento memorable entre las sábanas.

Iros a dormir juntos para afianzar vuestra relación
La relación puede resentirse por la falta de tiempo en la pareja. El estrés que se trae del trabajo, o la incompatibilidad de horarios, puede hacer que lleguéis a horarios diferentes a casa o apenas coincidáis. En la medida de lo posible, haced el esfuerzo de ir a dormir juntos. Cerrar los ojos al mismo tiempo afianza la pareja y más todavía si buscáis el abrazo del otro y dormís, aunque sea por un rato, acurrucados.

En definitiva, una relación sólida se construye de pequeños instantes de felicidad en los que le demostramos a la otra persona que la queremos con detalles. Los detalles no tienen que ser regalos caros o imponentes demostraciones de amor, a veces basta con un “te amo” o un abrazo a tiempo. Por otra parte, la pasión se mantiene siempre y cuando exista una comunicación sincera, se eliminen tabúes y no se tenga miedo a experimentar cosas tan nuevas como apasionantes.




