¿Ves las publicidades de blanqueadores y se te ponen los dientes largos? ¿Sueñas con lucir una sonrisa perfecta? ¿Lo que ves no se corresponde con lo que quieres? Uno de los grandes males que aquejan a los que buscan lucir una sonrisa de película es el apiñamiento dental, también conocido como “dientes montados”. Es una maloclusión generada por la falta de espacio en la boca. Los dientes se apiñan dando como resultado un acabado poco estético y molesto. Puede que los dientes se vean torcidos, rotados o incluso sobrepuestos uno encima del otro.

El apiñamiento dental no es molesto únicamente a nivel estético, sino en cuanto a practicidad. Una persona con dientes montados puede mostrar cierta dificultad funcional para comer. Hay distintos tipos de apiñamiento: primario, secundario y terciario. Depende de cuál sea el tuyo tendrás más o menos molestias a la hora de cubrir ambos ámbitos de tu vida.
Tipos de apiñamiento dental
Los tipos de apiñamiento dental se distinguen según su origen. A lo largo de su vida, una persona puede pasar por los tres tipos.
- Apiñamiento primario. Los dientes montados aparecen por herencia genética.
- Apiñamiento dental secundario. Se forma a partir de malos hábitos dentales o la caída prematura de los dientes de leche.
- Apiñamiento terciario. Es el caso más común. Se da cuando aparecen los cordales o las muelas del juicio perjudicando la posición del resto de los dientes.

Al igual que hay diferentes tipos, también hay distintos niveles según el grado de severidad del apiñamiento.
- Apiñamiento leve. El espacio que falta en la arcada es menor a 3 milímetros.
- Apiñamiento moderado. Entre 3 y 5 milímetros.
- Apiñamiento severo. Más de 6 milímetros.
¿Tiene solución el apiñamiento dental?
Sí. El apiñamiento dental puede tratarse, pero el tratamiento cambiará según la situación en la que se encuentre el paciente: grado, edad y origen de los dientes montados. La medida más común es un tratamiento de ortodoncia.

Tratamiento para los dientes montados en niños
En la fase de crecimiento, que suele abarcar hasta los 11 años, los profesionales todavía pueden actuar sobre la posición, forma y dimensión de los huesos de la cavidad bucal. Bajo estas circunstancias, el apiñamiento aparece por el contexto de un paladar estrecho. El ortodoncista puede optar entonces por una ortodoncia interceptiva, un tratamiento reservado única y exclusivamente para la niñez. El objetivo con este tratamiento es solucionar las anomalías existentes en las estructuras óseas y dirigir los dientes hacia un correcto progreso.

A nivel técnico, es una manera sencilla y rápida de solucionar el apiñamiento dental de origen esquelético. Tras la ortodoncia interceptiva, el profesional determinar si se necesita añadir también una ortodoncia correctiva, ya aplicada en pacientes adultos.
Tratamiento para revertir el apiñamiento dental en adultos
En el caso de los adolescentes y pacientes adultos, existen varios tratamientos de ortodoncia para solucionar esta alteración. La elección final dependerá de la elección del paciente según su presupuesto y acabado estético que busque. Las opciones son los brackets “de toda la vida”, los brackets transparentes y sistemas invisibles como Invisalign e Incognito. Estos dos últimos son los más elegidos por las personas que quieren disimular su ortodoncia.

Si el apiñamiento dental es severo, puede que el especialista vea necesaria una exodoncia o extracción. En otros casos, el ortodoncista opta por el limado de dientes, una técnica que se complementa con la ortodoncia.
Consejos para que los dientes montados no puedan contigo
En el caso de los dientes montados por herencia no hay manera de prever que van a aparecer. Tampoco es posible prevenir el apiñamiento dental si a un niño/a se le caen los dientes demasiado pronto. No obstante, sí que hay algunas cosas que podemos hacer para que la situación no se salga de control y quede erradicada lo antes posible. Por ejemplo, si hay niños/as en casa, es vital mostrarles la importancia de la higiene bucal desde la infancia. Asimismo, existen algunos pasos a seguir para aquellos que no tienen razones aparentes para que les salga el apiñamiento y aun así lo hace a causa de los malos hábitos.
- Evitar que los niños se chupen el dedo.
- Beber en vaso lo antes posible en lugar del biberón.
- No permitir que los niños se duerman con el biberón.
- Quitar el chupete a partir de los 2 o 3 años.

Qué consecuencias tiene no tratarse el apiñamiento dental
Cuidarse la boca no es cuestión estética, sino de salud oral. Dejar el apiñamiento como si no existiera puede traer graves consecuencias como caries, enfermedades periodontales, mal aliento, acumulación de sarro, oclusión y desgaste.

Llegados a este punto, ya sabes todo lo necesario para prevenir y combatir el apiñamiento dental. Ahora lucir la misma sonrisa que las estrellas de Hollywood ¡es decisión tuya!




