Sea Grill, el restaurante insignia de Puente Romano Marbella desde 2012, reabre sus puertas con un nuevo espacio más cuidado. Lo hace también con una propuesta que profundiza en los valores que siempre han definido su identidad. El origen del producto, el trabajo artesanal y una experiencia cada vez más personalizada.
Sea Grill ha sido y es un punto de encuentro gastronómico del resort, un lugar al que se regresa temporada tras temporada. Esta nueva etapa condensa ese recorrido en una experiencia más íntima. Donde cada ingrediente tiene una historia y cada plato se construye pensando en el comensal.
“Durante más de quince años, Sea Grill ha estado en el corazón gastronómico del resort. Ahora hemos querido reforzar la conexión del cliente con el destino, con la tradición culinaria española y con el carácter contemporáneo que define Puente Romano Marbella. El resultado es una experiencia más cercana y personal”, señala Daniel Shamoon, propietario de Puente Romano Marbella.
Una carta diaria marcada por el mar y la huerta
La propuesta gastronómica de Sea Grill cambia a diario, en función de lo que ofrece el producto en su mejor momento. Cada mañana, el equipo de cocina selecciona en lonja el pescado y marisco que llegará a la mesa ese mismo día. Cigalas y carabineros del Atlántico andaluz, rodaballos del Cantábrico u ostras de Tarragona y Marennes-Oléron conviven con una selección más cercana. Tienen protagonismo productos como conchas finas, gambas, quisquillas u otros pescados de la costa andaluza, siempre en función de la temporada y la calidad disponible.
Este producto no solo se trabaja en cocina, sino que se muestra. El cliente lo descubre desde su llegada, expuesto sobre hielo, en una puesta en escena que recuerda a la de un mercado. Permite elegir, entender y disfrutar el producto antes incluso de sentarse a la mesa. Una forma de convertir la experiencia en algo más directo, donde ver, elegir y comer forman parte de un mismo recorrido.
En paralelo, la sección de huerta pone nombre propio a cada productor. Espárragos silvestres de Antonio, en Sierra de Yeguas; guisantes cultivados en el huerto ecológico del propio resort, cuidado por Domingo; tomates de temporada de Emilio, en Coín; o cebollas tiernas de Teresa, en Marbella. Son relaciones consolidadas a lo largo de los años, y cada proveedor aporta únicamente aquello que se encuentra en su mejor momento. Una selección cuidada al detalle que refuerza la filosofía de Sea Grill. Trabajar con lo mejor de cada origen, en su punto óptimo, y ponerlo en valor desde la sencillez y el respeto al producto.
Chef Leonardo Ferchero
Al frente de la cocina se encuentra el chef Leonardo Ferchero, argentino de origen. Fue formado en la escuela Gato Dumas de Buenos Aires y con trayectoria en algunos de los proyectos más relevantes de la ciudad. Abrió la propiedad Relais & Châteaux EOLO en la Patagonia. Después se trasladó a España, donde trabajó junto a Benito Gómez en Tragabuches, en cocinas asesoradas por Martín Berasategui y Andoni Aduriz. También lo hizo en el Restaurante Aligué, reconocido como el mejor restaurante de cocina catalana en 2012. Fue en Aligué donde tomó forma su filosofía. El producto como protagonista del plato, el territorio circundante como fuente, pocos ingredientes y técnica tradicional afinada con mirada contemporánea.
Su equipo, formado por más de 20 personas, incluye dos parrilleros que trabajan la parrilla abierta y el horno de carbón de encina y sarmientos de viñedos locales para ahumar. El pescado se trata con técnicas como el sukibiki japonés, que permite una mejor maduración de la carne, concentrando sabor y afinando la textura antes de su paso por la brasa. Por su parte, el rodaballo entero se elabora al estilo vasco en la besuguera, a fuego vivo, con la piel hacia abajo hasta que se carameliza.
“El menú cambia cada día porque el producto cambia cada día. Dirijo un equipo que trabaja mano a mano con un grupo muy cercano de pescadores, agricultores y ganaderos a quienes conocemos desde hace años. Cuando un comensal se sienta a la mesa, cada ingrediente del plato tiene un origen, tiene una historia detrás”, explica Leonardo Ferchero.
La sala como parte esencial de la experiencia
El servicio en sala adquiere un papel protagonista a través del guéridon, una tradición que recupera el acabado, el trinchado y la presentación de los platos frente al comensal, incorporando una dimensión escénica y técnica a la experiencia. El cliente elige el pescado y decide su elaboración, ya sea a la brasa con carbón de encina, a la sal, a la roteña con tomate, cebolla y pimiento, frito al estilo andaluz, a la bilbaína con ajo y guindilla o en crudo, reforzando una relación directa con el producto desde el primer momento. A partir de ahí, el servicio continúa en mesa. El pescado se termina de preparar delante del cliente y las piezas de carne se terminan en el momento.
En este proceso se recuperan recetas y técnicas tradicionales que forman parte de la identidad del restaurante, como la técnica de ahumado del salmón desarrollada por el chef Simón Padilla, integradas en una propuesta que combina herencia y técnica. Algunos de los platos más reconocibles de la casa, como el lenguado meunière, el rodaballo a la brasa al estilo vasco, el soufflé de bisque de bogavante o la île flottante, conviven con propuestas como el carpaccio de ventresca de atún de almadraba, el ajoblanco con uvas o la sopa de mariscos, que conectan con la tradición de la cocina costera andaluza. La oferta se completa con cortes como el T-bone de Black Angus o el entrecot gallego, reflejo de generaciones de saber hacer en los pastos españoles.
Una bodega ampliada
Dirigida por Alejandro Marcos, la bodega ha sido ampliada de forma significativa, alcanzando más de 1.400 referencias e incorporando más de un centenar de nuevas etiquetas en 2026. La selección abarca desde grandes nombres del panorama internacional hasta propuestas más contemporáneas procedentes de países como Austria, Eslovenia, Grecia o Sudáfrica, con un rango de precios que permite tanto el acceso como la exploración de vinos de alta gama, muchos de ellos disponibles también por copa.
El programa de envejecimiento en bodega incluye colaboraciones con algunas de las casas más relevantes del vino español, como Vega Sicilia, Álvaro Palacios, López de Heredia o Dominio de Pingus, entre otros. Parte de estas referencias se afinan durante varios años en condiciones controladas antes de salir al mercado en ediciones limitadas. Alejandro se formó en la EUHT Sant Pol de Mar, cuenta con la certificación WSET Nivel 3 y fue reconocido como Mejor Sumiller de Andalucía en 2015. En 2025, el International Wine Challenge distinguió su labor con el premio a la mejor gestión de bodega en un grupo de restauración.
Un espacio renovado más cercano
El nuevo interior concebido para ofrecer una experiencia más íntima ha sido diseñado con el objetivo de acercar al comensal tanto al producto como al equipo que lo trabaja. El espacio incorpora elementos como azulejos cerámicos pintados a mano, una barra de pescados y mariscos con encimera de mármol y una cocina abierta que permite observar el trabajo en directo. Sea Grill abre todos los días en almuerzos y cenas, invitando a disfrutar de una experiencia gastronómica en contacto directo con el producto y su origen.
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